La carrera por lograr atraer las multimillonarias inversiones con las que la Unión Europea quiere pasar de suponer el 9% de la fabricación mundial de chips al 20% ha provocado algo inédito.
Varias multinacionales que durante años han mantenido prácticamente en secreto sus centros de I+D en Valencia, donde desarrollan tecnología para gigantes como Google o Apple, han decidido salir a la luz y unir fuerzas para consolidar su propio Silicon Valley en la ciudad del Turia.